El daño en la materia blanca del cerebro —la autopista de la información que conecta los centros de procesamiento— desencadena una respuesta coordinada en la materia gris que puede reparar o empeorar hasta convertirse en inflamación crónica, según un nuevo estudio publicado en Nature.
La investigación
La profesora Ragnhildur Thóra Káradóttir y su equipo en el Instituto de Células Madre de la Universidad de Cambridge crearon daño localizado en la mielina —la capa protectora de la materia blanca— en un circuito cerebral bien definido. Observaron que esta pequeña lesión provocó una respuesta llamativa en las regiones de materia gris conectadas: la actividad neuronal disminuyó, las microglías (células inmunitarias del cerebro) se activaron y se perdieron conexiones entre neuronas.
Fundamentalmente, estos cambios fueron reversibles. Cuando la mielina se regeneró, la actividad neuronal se recuperó, las conexiones neuronales volvieron y la respuesta inflamatoria disminuyó. Sin embargo, cuando el equipo bloqueó la regeneración de la mielina, la respuesta de la materia gris persistió y se volvió crónica.
El estudio también desafió la visión tradicional de que la inflamación de la materia gris es puramente dañina. Cuando los investigadores evitaron esta respuesta inflamatoria, la regeneración de la mielina se vio afectada. Esto sugiere que la inflamación es parte del kit de reparación del cerebro, pero si la mielina no se regenera, ese proceso útil se convierte en la inflamación crónica de bajo grado que se observa en enfermedades como el Alzheimer y el Parkinson.
Por qué es importante
Hasta ahora, se pensaba que las enfermedades neurodegenerativas afectaban principalmente a la materia gris. Este estudio muestra que el daño en la materia blanca puede impulsar cambios cerebrales generalizados, y que la falla en la reparación de la mielina puede ser un factor clave en la progresión de la enfermedad. Para las personas preocupadas por la salud cognitiva, esto resalta la importancia de apoyar los procesos de reparación natural del cerebro. Mantener una buena salud cardiovascular, una dieta equilibrada rica en omega-3 y hacer ejercicio regularmente pueden ayudar a mantener la integridad de la mielina.
Qué puedes hacer
- Realiza ejercicio aeróbico regular, que aumenta el flujo sanguíneo cerebral y favorece la salud de la mielina.
- Consume alimentos ricos en ácidos grasos omega-3 (salmón, nueces, semillas de lino) y antioxidantes (bayas, verduras de hoja verde).
- Mantén tu cerebro activo con rompecabezas desafiantes y nuevas habilidades para promover la plasticidad neuronal.
Fuente: Neuroscience News
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