Los científicos han identificado un posible punto de inflexión en las células inmunitarias del cerebro que podría ayudar a explicar por qué algunas personas con patología de alzhéimer se mantienen lúcidas mientras otras desarrollan demencia.
La investigación
Investigadores del VIB, KU Leuven, el UK-Dementia Research Institute y Muna Therapeutics —con financiación que incluyó el apoyo del Consejo Europeo de Investigación— analizaron tejido cerebral donado de adultos mayores con y sin deterioro cognitivo, además de muestras de centenarios cognitivamente sanos. Los hallazgos se publicaron en Nature Medicine.
El equipo combinó transcriptómica espacial y secuenciación unicelular para examinar el tejido a nivel de células individuales. Esto les permitió mapear seis dominios tisulares distintos que representan diferentes etapas de la progresión del alzhéimer. Una transición clave separó las regiones dominadas por placas de amiloide-β de aquellas vinculadas con la patología tau y la neurodegeneración.
Ese cambio vino acompañado de una transformación importante en la microglía, las células inmunitarias residentes del cerebro. Al inicio del proceso de la enfermedad, la microglía entraba en un estado inflamatorio vinculado a las placas de amiloide. Más tarde, pasaba a un estado de presentación de antígenos que aparecía junto con la patología tau. La presentación de antígenos es la forma en que las células inmunitarias muestran material molecular para coordinar una respuesta inmunitaria. Este cambio podría marcar un punto de inflexión biológico que ayuda a decidir si la patología del alzhéimer avanza hacia el daño de las células cerebrales y la demencia.
La resiliencia se veía diferente entre los grupos. Los octogenarios con placas de amiloide pero sin demencia mostraban la respuesta microglial temprana, pero su microglía no cambiaba al estado inmunitario posterior asociado con la progresión. Los centenarios tomaron una ruta diferente: sus cerebros activaban el programa microglial posterior, pero en gran medida sin estar vinculado a la acumulación de tau.
«El estudio, basado enteramente en material humano donado, aporta información sobre un tipo de mecanismo de resiliencia en la progresión de la enfermedad de Alzheimer hacia la demencia», afirmó el profesor Bart De Strooper, del Centro de Neurociencia VIB-KU Leuven, beneficiario de una subvención del ERC y coautor sénior.
Por qué es importante
El alzhéimer afecta a más de 55 millones de personas en todo el mundo y se asocia comúnmente con placas de amiloide-β y ovillos de tau. Pero estos signos biológicos no siempre coinciden con el estado mental de una persona. Algunas personas acumulan placas y ovillos sustanciales y, aun así, se mantienen cognitivamente sanas. Esta investigación desplaza la atención de cuánta patología hay a cómo responden las células cerebrales a ella, y sugiere que las personas pueden resistir el daño relacionado con el alzhéimer a través de más de una vía biológica. Para cualquiera que haga seguimiento de su propia salud cognitiva, es un recordatorio de que la resiliencia cerebral es un proceso biológico activo, no solo la ausencia de marcadores de enfermedad.
Qué puedes hacer
- Sigue desafiando tu cerebro con tareas variadas: la novedad y la complejidad favorecen la reserva cognitiva.
- Mantente físicamente activo y controla los factores de riesgo cardiovascular, que influyen en la salud cerebral.
- Prioriza el sueño, ya que favorece los sistemas de limpieza de desechos del cerebro.
- Haz seguimiento de tu propia cognición a lo largo del tiempo con medidas objetivas y repetibles en lugar de impresiones puntuales.
Fuente: ScienceDaily Mind & Brain
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