Investigadores de ETH Zurich han descubierto un proceso dañino dentro de las células cerebrales que impulsa la enfermedad de Alzheimer y han creado un compuesto experimental que lo detiene en ratones. El compuesto, llamado "Compuesto 10", redujo la pérdida de neuronas, disminuyó los depósitos de beta-amiloide e incluso prolongó la esperanza de vida y redujo las canas en ratones mayores.
La investigación
Liderado por la profesora Ursula Quitterer, el equipo pasó casi dos décadas investigando una proteína llamada GRK2. Usando tejido cerebral humano de pacientes con y sin demencia, y modelos de ratón de alzhéimer, descubrieron que una forma inactiva de GRK2 se agrupa dentro de las neuronas. Estos agregados se adhieren a las mitocondrias, las centrales energéticas de la célula, bloqueando su producción de energía. Este estrés luego aumenta la producción de beta-amiloide, un fragmento de proteína relacionado con el alzhéimer, creando un círculo vicioso que acelera la muerte neuronal.
En ratones de 1,5 a 2 años (equivalentes a humanos mayores), el compuesto experimental impidió que GRK2 formara agregados. Esto restauró la función mitocondrial, redujo los depósitos de beta-amiloide hasta en un 40% (según análisis histológico) y frenó la pérdida de neuronas. Los ratones tratados también vivieron más tiempo y mostraron menos cambios relacionados con la edad, como canas. La investigación se publicó en la revista Cell Reports Medicine.
Por qué es importante
Los fármacos actuales para el alzhéimer atacan el beta-amiloide después de que se forma, pero esta investigación ataca un desencadenante anterior: los agregados de GRK2. Si se demuestra seguro en humanos, el Compuesto 10 podría ofrecer una estrategia de tratamiento completamente nueva que aborde tanto la falla energética de las neuronas como la producción de amiloide. Es importante destacar que el compuesto también mejoró la función cardíaca en ratones, lo que sugiere posibles beneficios más amplios para un envejecimiento saludable. Sin embargo, recuerde que los resultados en ratones no siempre se trasladan a humanos.
Qué puede hacer usted
Si bien este fármaco aún no está disponible, puede apoyar la salud de su cerebro ahora: mantenga ejercicio aeróbico regular (que estimula la función mitocondrial), consuma una dieta mediterránea rica en antioxidantes y desafíe su mente con acertijos o nuevas habilidades. Estos hábitos pueden ayudar a reducir su riesgo de deterioro cognitivo.
Fuente: ScienceDaily Mind & Brain
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