Un nuevo estudio publicado en Nature revela que el entrenamiento cognitivo y el ejercicio aeróbico producen cambios distintos y beneficiosos en los cerebros de adultos mayores sanos. Si bien ambas actividades son buenas para el cerebro que envejece, funcionan de manera diferente: el entrenamiento cognitivo aumenta la materia gris en regiones específicas, mientras que el ejercicio fortalece las conexiones entre esas regiones.
La investigación
Investigadores de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign reclutaron a 144 adultos mayores que viven en la comunidad (edad promedio 69 años) y los asignaron aleatoriamente a un grupo de entrenamiento cognitivo, un grupo de ejercicio aeróbico o un grupo de control. Durante 12 semanas, el grupo de entrenamiento cognitivo practicó tareas diseñadas para mejorar la memoria y el razonamiento, mientras que el grupo de ejercicio aeróbico caminó o trotó durante 30 minutos tres veces por semana. Mediante resonancias magnéticas antes y después de la intervención, el equipo midió cambios en el volumen de materia gris y la covarianza interregional, una medida de cómo funcionan juntas diferentes regiones del cerebro.
Los resultados, publicados en Scientific Reports (una revista de Nature) en 2025, muestran que el entrenamiento cognitivo condujo a un aumento del volumen de materia gris en la corteza prefrontal y el hipocampo, regiones críticas para la toma de decisiones y la memoria. El ejercicio aeróbico, por otro lado, no aumentó significativamente el volumen de materia gris, pero sí mejoró la covarianza interregional, lo que significa que fortaleció las conexiones funcionales entre las áreas cerebrales. El grupo de control no mostró cambios significativos.
Estos hallazgos sugieren que el entrenamiento cognitivo actúa como un "control de volumen" para áreas cerebrales específicas, mientras que el ejercicio aeróbico actúa como un "amplificador de Wi-Fi" para la comunicación entre regiones.
Por qué es importante
Este estudio es importante porque aclara que diferentes tipos de actividades mentales y físicas benefician al cerebro de maneras complementarias. Para los adultos mayores preocupados por el deterioro cognitivo, la conclusión es clara: combinar tanto el entrenamiento cognitivo como el ejercicio aeróbico puede proporcionar un programa de salud cerebral más completo que cualquiera de ellos por separado. La investigación también destaca que, incluso en la vejez, el cerebro permanece plástico y receptivo al entrenamiento.
Qué puedes hacer
Para aplicar esta investigación, busca una rutina equilibrada: 30 minutos de ejercicio aeróbico moderado (como caminar a paso ligero) tres veces por semana, más 15-20 minutos de entrenamiento cognitivo (como rompecabezas, juegos de memoria o aprender una nueva habilidad) la mayoría de los días. Como muestra el estudio, el tipo específico de entrenamiento importa, así que elige tareas cognitivas específicas en lugar de actividades pasivas como ver televisión.
Fuente: Google News: IQ & cognition
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