Los científicos han identificado un pequeño grupo de neuronas en una región cerebral antigua que actúa como un filtro de concentración incorporado, ayudando al cerebro a bloquear distracciones y concentrarse en lo que importa. Cuando estas neuronas se desactivan temporalmente, los ratones se vuelven inusualmente distraíbles, un comportamiento similar al TDAH, pero recuperan la concentración normal tan pronto como las células se reactivan.
La investigación
Investigadores de la Universidad Johns Hopkins, dirigidos por el autor principal Shreesh Mysore y el primer autor Ninad Kothari, publicaron sus hallazgos el 24 de junio de 2026 en Nature Communications. El equipo estudió una red de neuronas inhibidoras ubicadas en el tronco encefálico, una región evolutivamente antigua compartida por todos los vertebrados, incluyendo aves, peces y humanos.
Para probar el papel de las neuronas, los investigadores diseñaron una tarea de atención para ratones. Los animales fueron entrenados para responder a señales visuales en una pantalla mientras ignoraban señales distractoras que aparecían a un lado. Cuando las neuronas del tronco encefálico se inactivaron temporalmente mediante una técnica dirigida, el rendimiento de los ratones se desplomó. Comenzaron a reaccionar a distracciones irrelevantes, similar a lo que se observa en el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Al día siguiente, cuando las neuronas se reactivaron, los ratones volvieron a concentrarse normalmente, ignorando incluso distracciones fuertes.
Pruebas de control descartaron problemas de visión o dificultades de movimiento; el deterioro específico estaba en comparar información competitiva y seleccionar la señal más importante. “Esta parte del cerebro es como un motor de selección atencional”, explicó Mysore.
Por qué es importante
Durante décadas, se pensó que la atención estaba controlada principalmente por la corteza prefrontal, una región muy desarrollada en humanos y primates. Sin embargo, muchos animales sin una corteza prefrontal robusta, como aves y peces, también pueden concentrarse. Este descubrimiento llena ese vacío al revelar un sistema atencional evolutivamente antiguo en el tronco encefálico. Comprender estas neuronas podría conducir a tratamientos más precisos para trastornos de atención como el TDAH y el autismo, ya que el circuito del tronco encefálico está presente en todos los vertebrados, incluidos los humanos.
Qué puedes hacer
Aunque esta investigación está en sus primeras etapas, puedes apoyar tu propia concentración practicando meditación de atención plena, que se ha demostrado que fortalece las redes de control atencional. Además, minimizar la multitarea y crear entornos libres de distracciones puede ayudar a que el filtro de atención natural de tu cerebro funcione mejor.
Fuente: ScienceDaily Mind & Brain
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