Un nuevo estudio desafía la creencia arraigada de que el aprendizaje del habla está impulsado principalmente por las áreas motoras del cerebro. Por el contrario, la investigación de la Universidad McGill y la Escuela de Medicina de Yale revela que las regiones sensoriales —las cortezas auditiva y somatosensorial— desempeñan un papel fundamental en la adquisición y retención de nuevos patrones del habla.
La investigación
Publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences el 19 de junio de 2026, el estudio dirigido por David Ostry (McGill) y el coautor Nishant Rao (Yale) utilizó estimulación magnética transcraneal (TMS) para interrumpir temporalmente la actividad en tres regiones cerebrales: la corteza auditiva, la corteza somatosensorial y la corteza motora. Los participantes primero aprendieron patrones de habla alterados mediante retroalimentación auditiva en tiempo real. Veinticuatro horas después, los investigadores evaluaron la retención.
Interrumpir la corteza auditiva o somatosensorial afectó significativamente la retención, reduciendo el rendimiento en aproximadamente un 30–40% en comparación con los controles. Por el contrario, interrumpir la corteza motora tuvo poco o ningún efecto. “Este estudio cambia la comprensión de que el aprendizaje del habla humana es de naturaleza extensamente sensorial”, dijo Ostry. Rao añadió que los resultados “subrayan la importancia de los cambios en las áreas cerebrales auditivas y somatosensoriales en la forma en que aprendemos a hablar”.
Por qué es importante
Este descubrimiento tiene implicaciones directas para la rehabilitación de accidentes cerebrovasculares y la terapia del habla. Si el procesamiento sensorial es clave para reaprender el habla, entonces los enfoques terapéuticos que se centran en la retroalimentación auditiva y táctil —en lugar de solo la práctica motora— podrían ser más efectivos. También guía el desarrollo de interfaces cerebro-computadora diseñadas para restaurar la comunicación, sugiriendo que la incorporación de señales sensoriales en estos dispositivos puede mejorar el rendimiento.
Qué puedes hacer
Para apoyar el aprendizaje y la retención del habla, participa en actividades que combinen señales auditivas y táctiles con la práctica del habla. Por ejemplo, repetir palabras mientras escuchas sus grabaciones o sientes tus propias vibraciones vocales puede fortalecer las conexiones sensoriales de la memoria que destaca el estudio. Para pacientes con accidente cerebrovascular, los terapeutas pueden enfatizar la discriminación auditiva y los ejercicios de conciencia somatosensorial.
Fuente: ScienceDaily Mind & Brain
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