Los científicos de Johns Hopkins Medicine han descubierto que una proteína llamada CSE, que produce pequeñas cantidades de gas sulfuro de hidrógeno en el cerebro, es fundamental para la memoria y puede proteger contra la enfermedad de Alzheimer. En un nuevo estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, los investigadores demostraron que los ratones modificados genéticamente para carecer de CSE desarrollaron pérdida de memoria, daño cerebral y otras características del Alzheimer, incluyendo una barrera hematoencefálica debilitada y una reducción en la formación de nuevas neuronas.
La investigación
Liderado por Bindu Paul, M.S., Ph.D., profesora asociada en Johns Hopkins, el equipo estudió ratones a los que les faltaba la enzima CSE. A los dos meses de edad, estos ratones se desempeñaron normalmente en una prueba de memoria espacial llamada laberinto de Barnes. Pero a los seis meses, tuvieron dificultades para encontrar un refugio escondido, mientras que los ratones normales continuaron teniendo éxito. “El deterioro de la memoria espacial indica un inicio progresivo de enfermedad neurodegenerativa que podemos atribuir a la pérdida de CSE”, dice el primer autor Suwarna Chakraborty.
Al examinar el tejido cerebral, los investigadores encontraron un aumento del estrés oxidativo, daño en el ADN y una integridad debilitada de la barrera hematoencefálica, todas características comunes en el Alzheimer. El hipocampo, una región crítica para el aprendizaje y la memoria, mostró una reducción en la formación de nuevas neuronas. Trabajos anteriores del coautor correspondiente Solomon Snyder, M.D., D.Sc., D.Phil., habían vinculado la CSE con la salud cerebral en la enfermedad de Huntington. Este nuevo estudio aísla el papel de la CSE, mostrando que su ausencia por sí sola desencadena cambios similares al Alzheimer.
Por qué es importante
El sulfuro de hidrógeno es conocido como un gas tóxico, pero el cuerpo lo produce en cantidades muy pequeñas y reguladas. Los hallazgos sugieren que mantener estos niveles bajos es esencial para la salud cerebral. Debido a que administrar directamente sulfuro de hidrógeno al cerebro no es seguro, los investigadores están explorando formas de aumentar la actividad de la CSE en su lugar. “Este trabajo más reciente indica que la CSE por sí sola es un actor importante en la función cognitiva y podría proporcionar una nueva vía para las vías de tratamiento en la enfermedad de Alzheimer”, dice Snyder.
Qué puedes hacer
Aunque esta investigación aún está en etapas tempranas, destaca la importancia de apoyar los sistemas protectores naturales del cerebro. Comer una dieta equilibrada rica en antioxidantes (como bayas y verduras de hoja verde) puede ayudar a reducir el estrés oxidativo. Mantenerse físicamente activo y mentalmente comprometido —mediante rompecabezas, aprender nuevas habilidades o entrenamiento cerebral— favorece la neurogénesis y la memoria.
Fuente: ScienceDaily Mind & Brain
¿Curioso sobre tu propio cerebro? Realiza nuestro test de IQ gratuito y adaptativo o prueba 306 niveles de entrenamiento cerebral.