Aprender a tocar un instrumento musical a los 70 años no solo puede traer alegría, sino también ayudar a mantener la memoria ágil y el cerebro más sano durante años. Un nuevo estudio de cuatro años de la Universidad de Kioto muestra que los adultos mayores que siguieron practicando un instrumento mantuvieron su memoria de trabajo y mostraron menos encogimiento relacionado con la edad en regiones clave del cerebro en comparación con aquellos que dejaron de hacerlo.
La investigación
Investigadores dirigidos por Kaoru Sekiyama siguieron a un grupo de adultos mayores (edad promedio de 73 años) que habían completado un programa de entrenamiento musical de cuatro meses en 2020. Después de ese período inicial, aproximadamente la mitad continuó tocando durante más de tres años, mientras que los otros lo dejaron y se dedicaron a pasatiempos diferentes. Al principio, no había diferencias significativas entre los grupos en la estructura cerebral o el rendimiento cognitivo.
Cuatro años después, las resonancias magnéticas revelaron diferencias notables. Aquellos que siguieron tocando mantuvieron su rendimiento en la memoria de trabajo verbal y mostraron una menor reducción en el volumen de materia gris en el putamen derecho, una región cerebral involucrada en el aprendizaje y el control motor. En contraste, aquellos que dejaron de tocar experimentaron declives significativos tanto en la memoria como en el volumen del putamen.
Los investigadores también observaron una mayor actividad en áreas más amplias del cerebelo en los que continuaron tocando. El cerebelo es crucial para la coordinación y también juega un papel en procesos cognitivos como la atención y la memoria. Estos hallazgos, publicados en la revista NeuroImage (referencia: Wang et al., 2026), sugieren que la práctica continua ofrece beneficios neuroprotectores a largo plazo.
Por qué es importante
Este estudio ofrece esperanza a los adultos mayores preocupados por el deterioro de la memoria. "Nunca es tarde para empezar a tocar un instrumento, y comenzar en la vejez puede tener grandes beneficios", dice Sekiyama. El putamen y el cerebelo son áreas que típicamente se encogen con la edad, y el hecho de que la práctica musical pueda contrarrestar eso es alentador. Además, la música puede ser una actividad particularmente valiosa para aquellos que no pueden realizar ejercicio físico debido a dolor o problemas de movilidad.
Qué puedes hacer
Si tienes curiosidad sobre tu salud cognitiva, considera aprender a tocar un instrumento, incluso si nunca has tocado uno. Elige uno que te atraiga, reserva tiempo regular para practicar y concéntrate en mejorar gradualmente. No solo disfrutarás de una nueva habilidad, sino que también podrías estar dando a tu cerebro un entrenamiento duradero. Como señala Sekiyama, "¡Qué afortunado es que practicar música tenga un impacto tan positivo en el cerebro y la función cognitiva!"
Fuente: ScienceDaily Mind & Brain
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