Cuando estás profundamente concentrado, tu cerebro hace algo sorprendente: suprime activamente las palabras negativas antes de que lleguen a tu conciencia. Un nuevo estudio de la Universidad Hebrea de Jerusalén encontró que las personas son menos propensas a notar palabras negativas que neutras cuando están concentradas en una tarea, desafiando la intuición de que las amenazas siempre captan nuestra atención.
La investigación
Investigadores dirigidos por Gal R. Chen reclutaron a 101 adultos de habla hebrea. Los participantes observaron una pantalla digital y tuvieron que determinar si una figura flotante coincidía con una imagen anterior, una tarea visual que requiere atención. Mientras tanto, escucharon una transmisión de pseudopalabras sin sentido en auriculares, con algunas palabras reales en hebreo que eran negativas o neutras en tono emocional.
Después de la tarea, se preguntó a los participantes si notaron las palabras reales. Los resultados, publicados en Psychological Science, mostraron que las palabras negativas eran significativamente menos propensas a ser detectadas conscientemente en comparación con las neutras. Esta supresión ocurrió independientemente de la dificultad de la tarea; ya sea que la tarea visual fuera compleja o simple, el filtrado permaneció constante.
“Este estudio es un buen ejemplo de cómo nuestras intuiciones conscientes sobre lo que notamos no siempre corresponden a lo que nuestro inconsciente está haciendo”, dijo Chen. Los hallazgos sugieren que el cerebro actúa como un guardián automatizado que filtra la información emocionalmente angustiante para proteger los recursos cognitivos limitados para la tarea en cuestión.
Por qué es importante
Nuestros cerebros están constantemente bombardeados con información sensorial, y solo una fracción llega a la conciencia. Este estudio revela una parte clave de ese proceso de selección para la audición, que ha sido menos estudiado en comparación con la visión. La capacidad de filtrar palabras negativas puede ser un mecanismo protector, pero también significa que cuando te concentras, podrías perder señales emocionales importantes, como un grito de advertencia o un comentario preocupante. Esto tiene implicaciones en cómo gestionamos nuestra atención en el trabajo, el estudio e incluso en situaciones sociales.
Curiosamente, los investigadores plantean la hipótesis de que en poblaciones clínicas, como aquellas con ansiedad, fobias o TEPT, este sistema de guardianía puede funcionar de manera diferente, lo que posiblemente explica por qué los estímulos negativos a menudo rompen la concentración en estos individuos.
Qué puedes hacer
Si te distraes fácilmente con palabras negativas o quieres mejorar tu concentración, ten en cuenta que tu cerebro filtra naturalmente durante las tareas. Pero si notas que las charlas negativas irrelevantes captan constantemente tu atención, puede ser una señal de que tu guardianía no está funcionando de manera óptima. Intenta practicar la atención plena para fortalecer tu capacidad de dejar que las palabras distractoras pasen sin comprometerte emocionalmente.
Fuente: Neuroscience News
¿Sientes curiosidad por tu propio cerebro? Realiza nuestro test de CI adaptativo gratuito o prueba 306 niveles de entrenamiento cerebral.