Un nuevo estudio de fMRI en niños de 3 a 9 años revela que las regiones cerebrales responsables del lenguaje y de comprender los sentimientos de los demás (teoría de la mente) son separadas y no se superponen, incluso en los niños más pequeños. Esto sugiere que nuestros cerebros evolucionaron con una conexión especializada para estas habilidades únicamente humanas desde el principio.
La investigación
Dirigido por Kelly Hiersche, estudiante de doctorado en el laboratorio de Zeynep Saygin en la Universidad Estatal de Ohio, el estudio escaneó a 42 niños (de 3 a 9 años) y 28 adultos mediante fMRI funcional. Los niños escucharon oraciones (para activar las regiones del lenguaje) y vieron un dibujo animado silencioso (para activar las regiones de la teoría de la mente). Luego, los investigadores analizaron la actividad cerebral a nivel de 2 a 3 milímetros (vóxel) en ambos hemisferios.
Los resultados, publicados el 23 de abril en Communications Biology, mostraron que el procesamiento del lenguaje se localizaba en el lóbulo temporal superior izquierdo, mientras que la teoría de la mente se localizaba en el lóbulo temporal superior derecho, sin superposición incluso en los niños más pequeños. Escáneres adicionales en estado de reposo revelaron patrones de conectividad distintos ("huellas dactilares") para cada región, confirmando que se comunican con el resto del cerebro de formas completamente diferentes. Los datos longitudinales siguieron a los niños a lo largo del tiempo, mostrando que esta separación se mantiene estable durante la infancia.
"Parece que estos procesadores que nos ayudan a mentalizar y que nos ayudan a hablar y comprender se disociaron muy, muy temprano en el proceso evolutivo", dijo Zeynep Saygin, autora principal del estudio.
Por qué es importante para tu cerebro
Este hallazgo desafía teorías anteriores de que el cerebro de los niños comienza como una "pizarra en blanco" y se especializa gradualmente. En cambio, el cerebro parece tener un plano incorporado para estas habilidades cognitivas. En los adultos, los dos sistemas comienzan a comunicarse más, lo que sugiere que aprendemos a integrar el lenguaje y la empatía a medida que maduramos. Comprender esta arquitectura puede orientar los enfoques educativos y terapéuticos, enfatizando que el lenguaje y la cognición social pueden beneficiarse de un entrenamiento por separado.
Qué puedes hacer
Para apoyar ambos sistemas, participa en actividades que desafíen cada uno de forma independiente. Para el lenguaje, intenta leer textos complejos o aprender vocabulario nuevo. Para la empatía, practica ejercicios de toma de perspectiva, como imaginar los pensamientos o sentimientos de otra persona durante las conversaciones. Ambas habilidades se pueden fortalecer con la práctica deliberada.
Fuente: Neuroscience News
¿Sientes curiosidad por tu propio cerebro? Realiza nuestro test de CI adaptativo gratuito o prueba 306 niveles de entrenamiento cerebral.