Cuando navegas por un laberinto, no memorizas cada giro. Tu cerebro construye un modelo mental simplificado, centrándose solo en lo que importa. Un nuevo estudio de investigadores del University College London revela que la atención visuoespacial —el 'foco' de tu cerebro— controla qué partes de una tarea están disponibles subjetivamente para la planificación. Cuanto más naturalmente se alinea la atención con la información relevante para la tarea, más simple y útil se vuelve tu representación mental.
La investigación
Jason da Silva Castanheira, Nicholas Shea y Stephen M. Fleming (University College London) publicaron sus hallazgos en eLife (2026) y en arXiv (2506.09520v2). En un experimento de navegación por un laberinto virtual, rastrearon cómo los participantes construían representaciones mentales del entorno. Descubrieron que la proximidad espacial determina qué regiones del laberinto pueden usar los participantes para planificar: las partes distales son efectivamente invisibles para la planificación consciente. Además, cuando las áreas relevantes para la tarea se alineaban con sesgos atencionales naturales de izquierda/derecha, los participantes construían mapas mentales más simples y precisos. El efecto de la atención variaba ampliamente entre individuos, explicando diferencias en cómo las personas representan y resuelven la misma tarea. Los autores incorporaron estos efectos en modelos computacionales de interpretación guiada por valores, uniendo percepción y toma de decisiones.
Por qué es importante
Esta investigación revela que tu capacidad para planificar —ya sea navegando por una ciudad o resolviendo un problema— depende de cómo tu atención resalta naturalmente la información relevante. Comprender esto puede ayudarte a estructurar tu entorno para reducir el desorden mental. Por ejemplo, colocar información clave donde tu atención cae naturalmente (por ejemplo, en el campo central o izquierdo) puede hacer que la planificación se sienta más fácil y precisa.
Qué puedes hacer
Al abordar una tarea compleja, organiza físicamente la información relacionada de manera que coincida con tu trayectoria visual de exploración (por ejemplo, de izquierda a derecha si tienes un sesgo atencional hacia la izquierda). Practica enfocar tu atención deliberadamente con atención plena o entrenamiento cognitivo; esto puede mejorar tu capacidad para construir representaciones mentales útiles bajo presión de tiempo.
Fuente: arXiv q-bio.NC
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