¿Puede una dieta saludable revertir por completo el daño cognitivo causado por años de comida chatarra? Una revisión sistemática y un metaanálisis revelan que, aunque mejorar la nutrición ayuda a la memoria, la recuperación es incompleta, especialmente cuando está involucrado el azúcar añadido.
La investigación
Investigadores de la Universidad de Tecnología de Sídney (UTS) analizaron datos de 27 experimentos controlados preclínicos, publicados en Nutritional Neuroscience el 18 de mayo de 2026. Examinaron cómo cambiaba la función de la memoria cuando roedores con dietas altas en grasa o azúcar volvían a una dieta saludable. El equipo, dirigido por la Dra. Simone Rehn y el autor principal, Dr. Mike Kendig, se centró en la memoria, pero también evaluó la ansiedad, la actividad y la motivación alimentaria.
Resultados: Los animales que cambiaron a una dieta saludable obtuvieron mejores resultados en tareas de memoria que los que permanecieron con comida chatarra. Pero, como dijo la Dra. Rehn, “la memoria no volvió al nivel observado en animales que nunca habían consumido una dieta no saludable”. La recuperación dependía de la composición de la dieta: las dietas altas en grasa mostraron cierta recuperación, pero las dietas altas en azúcar o combinadas altas en grasa/azúcar no mostraron casi ninguna. Estos déficits afectaron específicamente al hipocampo, la región cerebral del aprendizaje y la memoria, que también regula el apetito.
El metaanálisis no encontró mejoras consistentes en ansiedad, actividad o motivación alimentaria, lo que indica que el daño se limita a los circuitos de memoria.
Por qué es importante
Muchos asumen que cambiar a una dieta saludable deshará todo el daño, pero este estudio sugiere que el azúcar puede crear cambios estructurales duraderos en el hipocampo. Incluso después de semanas de alimentación saludable, los déficits de memoria persisten, especialmente si el azúcar añadido formaba parte de la dieta.
Los hallazgos resaltan la necesidad de limitar el azúcar añadido, no solo la grasa, para la salud cerebral. También enfatizan que los hábitos alimentarios tempranos importan, ya que la recuperación puede ser limitada.
Qué puedes hacer
Aunque el estudio se realizó en roedores, ofrece ideas prácticas: prioriza los alimentos integrales, minimiza el azúcar añadido y mantén una dieta equilibrada. Incluso si los hábitos pasados no fueron perfectos, mejorar la dieta ahora sigue siendo beneficioso, aunque no sea una cura completa.
Fuente: Neuroscience News
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