Millones de personas portan el gen APOE4, el factor de riesgo genético más fuerte conocido para la enfermedad de Alzheimer, y una nueva investigación sugiere que esta variante genética puede comenzar a alterar la actividad cerebral mucho antes de que aparezcan problemas de memoria. Científicos del Instituto Gladstone han mapeado una cadena molecular que vincula APOE4 con la hiperactividad cerebral temprana y han encontrado una manera de revertir los cambios en ratones.
Lo que encontró la investigación
En un estudio publicado en Nature Aging el 23 de agosto de 2026, los investigadores estudiaron ratones portadores de APOE4 y los compararon con ratones portadores de la variante APOE3 de menor riesgo. Encontraron que en ratones jóvenes con APOE4, una proteína llamada Nell2 se producía en exceso. Este aumento causaba que las neuronas del hipocampo, cruciales para la memoria, se encogieran y se volvieran inusualmente excitables. Los ratones jóvenes más hiperactivos mostraron más tarde los peores déficits de memoria espacial.
Notablemente, cuando los investigadores redujeron la producción de Nell2 en ratones adultos con APOE4, las neuronas volvieron a su tamaño y patrones de disparo normales, incluso en animales mayores. "Este es el primer estudio que examina directamente qué hace APOE4 en la función neuronal a diferentes edades", dijo el autor principal, Misha Zilberter, PhD. "Encontramos cambios fundamentales en los circuitos cerebrales de ratones jóvenes que aún tenían aprendizaje y memoria normales, y lo más importante, esos cambios predijeron el deterioro cognitivo posterior".
Por qué importa
APOE4 lo porta aproximadamente una de cada cuatro personas y aparece en el 60-75% de los pacientes de Alzheimer. El hallazgo de que APOE4 acelera un proceso similar al envejecimiento normal (las neuronas se vuelven hiperactivas y se encogen antes) podría explicar por qué los portadores son más vulnerables a la demencia. También destaca un posible objetivo farmacológico: si una terapia pudiera reducir Nell2, podría prevenir o retrasar el Alzheimer en personas de alto riesgo.
Para cualquier persona preocupada por su salud cerebral, esta investigación subraya que los cambios relacionados con el Alzheimer comienzan décadas antes de los síntomas, lo que refuerza la importancia de la monitorización temprana y las intervenciones en el estilo de vida.
Qué puedes hacer
Aunque estos hallazgos son en ratones, sugieren que mantener la salud cerebral desde temprano en la vida puede ser clave. Puedes hacer un seguimiento de tu rendimiento cognitivo a lo largo del tiempo usando pruebas validadas, mantenerte físicamente activo, seguir una dieta de estilo mediterráneo y realizar actividades mentalmente desafiantes. Si eres portador de APOE4, habla con tu médico sobre chequeos cognitivos regulares.
Fuente: ScienceDaily Mente y Cerebro
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