Un sorprendente estudio nuevo sugiere que, para personas con antecedentes de depresión, tener habilidades cognitivas más agudas podría en realidad aumentar el riesgo de una recaída, lo contrario de lo que ocurre en personas sin esos antecedentes.
La investigación
Investigadores de la Universidad de Birmingham y la Universidad de Oxford analizaron datos de 1.800 participantes del Reino Unido del Biobanco del Reino Unido. La mitad había experimentado al menos un episodio depresivo en el pasado, mientras que la otra mitad eran controles sanos emparejados por edad y sexo. Todos los participantes completaron una batería de pruebas cognitivas —incluyendo tiempo de reacción, memoria y juegos de emparejar palabras— y se sometieron a escáneres cerebrales.
El equipo esperaba que la "niebla mental" —los problemas de memoria y concentración que afectan hasta al 90% de las personas con trastorno depresivo mayor (TDM)— predijera futuros episodios depresivos en ambos grupos. Y de hecho, entre los controles sanos, las puntuaciones cognitivas más bajas se relacionaron con una mayor probabilidad de experimentar un primer episodio depresivo durante el período de seguimiento.
Pero los resultados para aquellos con antecedentes de depresión fueron opuestos: el 33% de ellos recayó, mientras que solo el 13% de los controles tuvo un primer episodio. Fundamentalmente, entre los que tenían antecedentes, los participantes con las puntuaciones cognitivas más altas eran los que tenían más probabilidades de recaer, mientras que los que tenían puntuaciones más bajas tenían menos probabilidades. Esta "paradoja" contradecía las expectativas.
"Esperábamos que un rendimiento cognitivo más pobre se asociara con un mayor riesgo de depresión futura en ambos grupos", dijo la Dra. Angharad de Cates, autora principal de la Universidad de Birmingham. "Pero los resultados fueron más matizados de lo esperado. Entre las personas con depresión previa, las que tenían puntuaciones cognitivas más altas tenían más probabilidades de experimentar otro episodio depresivo que las que tenían puntuaciones más bajas, el patrón opuesto al observado en los controles."
Por qué es importante
Este hallazgo desafía la suposición común de que el deterioro cognitivo es siempre un factor de riesgo para una peor salud mental. Sugiere que la relación entre cognición y estado de ánimo es compleja y depende del contexto. Para algunas personas, un mayor funcionamiento cognitivo podría permitirles reconocer sus síntomas y buscar ayuda, o podría exponerlos a diferentes presiones sociales y autoconciencia que contribuyen a la recaída. Comprender esto podría ayudar a los médicos a predecir mejor quién podría estar en riesgo y adaptar estrategias preventivas.
Qué puedes hacer
Si tienes antecedentes de depresión, no asumas que sentirte agudo significa que estás a salvo. Controla regularmente tu estado de ánimo y tus niveles de estrés, y busca apoyo si notas los primeros signos de recaída, incluso si piensas con claridad. Para todos, mantener una buena salud cognitiva mediante el sueño, el ejercicio y los desafíos mentales sigue siendo importante, pero es solo una pieza del rompecabezas de la salud mental.
Fuente: Neuroscience News
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