Imagina saborear una palabra o ver una nota azul en un solo de jazz. Para el 1% al 4% de la población, esto no es una metáfora sino una realidad neurológica: un rasgo llamado sinestesia. Nuevas investigaciones exploran por qué algunos cerebros están conectados de esta manera y qué nos dice sobre la percepción humana.
¿Qué es la sinestesia?
La sinestesia ocurre cuando la activación de un sentido automáticamente desencadena otra experiencia sensorial no relacionada. Las formas comunes incluyen la grafema-color (letras/números tienen colores) y la auditiva-visual (los sonidos evocan colores). También está la del espejo táctil, donde ver a alguien ser tocado produce sensaciones físicas en el observador. Estas experiencias son involuntarias y consistentes en el tiempo: si la letra 'A' es carmesí hoy, probablemente lo será años después.
La investigación
Los científicos, como los que escriben en The Conversation y cubiertos por Neuroscience News, han identificado dos teorías principales de la sinestesia. La teoría de la activación cruzada sugiere que los sinestésicos tienen conexiones neuronales adicionales que no fueron podadas durante el desarrollo. La teoría de la retroalimentación desinhibida propone que las conexiones existen en todos pero están más activas o 'desenmascaradas' en los sinestésicos.
La investigación destaca que la sinestesia es más prevalente en mujeres (aunque el sesgo de muestreo puede influir) y, sorprendentemente, mientras que el 2% de la población general tiene trabajos creativos, el 24% de los sinestésicos trabaja en música, arte o diseño. Esto sugiere un fuerte vínculo entre la percepción sinestésica y el pensamiento creativo.
Por qué importa
La sinestesia no es un trastorno sino una ventana a la plasticidad cerebral. Muestra que la percepción no es uniforme: cada cerebro puede construir una realidad única. Comprender la sinestesia puede arrojar luz sobre cómo se integran nuestros sentidos y cómo surge la creatividad a partir de asociaciones inusuales. Para la mayoría de las personas, la sinestesia no interfiere con la vida diaria, aunque algunos pueden encontrarla abrumadora en ciertas situaciones.
Qué puedes hacer
Aunque no puedes aprender a ser sinestésico, puedes entrenar tu cerebro para hacer asociaciones novedosas. Practicar la vinculación de conceptos abstractos con experiencias sensoriales, como asignar colores a números o sonidos a imágenes, puede mejorar el pensamiento creativo. Presta atención a tus experiencias perceptuales cotidianas; es posible que ya tengas tendencias sinestésicas sutiles que has ignorado.
Fuente: Neuroscience News
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