Una clase de medicamentos para la gripe podría ayudar a retrasar el deterioro cognitivo y el envejecimiento prematuro en personas que viven con infecciones virales crónicas, según una nueva investigación de la Universidad Northwestern. El estudio, publicado en Med el 5 de junio de 2026, identifica un mecanismo biológico novedoso que implica la descomposición de moléculas de azúcar protectoras llamadas glucanos, lo que alimenta la inflamación y la pérdida de memoria.
Lo que encontró la investigación
Dirigido por el Dr. Mohamed Abdel-Mohsen, el equipo analizó muestras de sangre de más de 100 personas VIH positivas inscritas en el Grupo de Ensayos Clínicos de Sida. Descubrieron que la degradación de los glucanos (estructuras de azúcar antiinflamatorias unidas a las proteínas sanguíneas) estaba fuertemente relacionada con el deterioro cognitivo. Al menos el 25% de las personas con VIH experimentan problemas de memoria y pensamiento, incluso con terapia antirretroviral eficaz.
En experimentos de laboratorio, los investigadores utilizaron inhibidores de sialidasa (la misma clase que Tamiflu) para bloquear las enzimas del huésped que descomponen los glucanos. En modelos celulares y de ratón, esto preservó las estructuras de glucanos, redujo los marcadores de inflamación, revirtió los signos de envejecimiento prematuro y protegió los circuitos de la memoria.
Curiosamente, la pérdida de glucanos protectores difería según el sexo: los hombres mostraban un declive lineal constante, mientras que las mujeres mantenían perfiles antiinflamatorios robustos hasta un cambio rápido alrededor de la menopausia.
Por qué es importante para tu cerebro
Si bien el estudio se centró en el VIH, la inflamación crónica subyace a muchas afecciones relacionadas con la edad, incluida la demencia. Los hallazgos sugieren que reutilizar los medicamentos existentes para la gripe podría ofrecer un nuevo enfoque para proteger el cerebro del deterioro relacionado con la edad. Sin embargo, los investigadores advierten que se necesitan más estudios para determinar la dosis adecuada y la seguridad a largo plazo.
Qué puedes hacer
Por ahora, las mejores formas de apoyar la salud de tu cerebro incluyen mantener una dieta equilibrada, hacer ejercicio regularmente y mantenerse cognitivamente activo. Si tienes una condición crónica, trabaja en estrecha colaboración con tu proveedor de atención médica para controlar los niveles de inflamación.
Fuente: Neuroscience News
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