¿Por qué la esclerosis múltiple (EM) progresa rápidamente en algunas personas mientras que otras se mantienen estables durante años? Un estudio histórico de tejido cerebral de 287 donantes revela que la respuesta está en patrones patológicos distintos, y tu trasfondo genético puede determinar qué patrón desarrollas.
La investigación
Investigadores del Instituto de Neurociencias de los Países Bajos analizaron tejido cerebral, historias clínicas y datos genéticos de 287 donantes de cerebro con EM del Banco de Cerebros de los Países Bajos. Se centraron en cuatro características clave: inflamación alrededor de los vasos sanguíneos, acumulaciones de células inmunitarias en el cerebro, presencia de lesiones de “borde ancho” y la capacidad del cerebro para reparar la mielina (la capa protectora alrededor de las fibras nerviosas).
Los autores principales, Lukas Lutje y Alida Chen, descubrieron que estas cuatro características creaban subtipos de enfermedad distintos. Las personas con lesiones de borde ancho tenían más probabilidades de tener un curso grave y de progresión rápida. Aquellos con mala capacidad de reparación de la mielina presentaban daño tisular más crónico y generalizado. Es importante destacar que ciertas variantes genéticas, previamente vinculadas a un mayor riesgo de EM, se asociaron fuertemente con más inflamación y acumulación de células inmunitarias. Una variante específica relacionada con una progresión clínica más rápida se vinculó directamente con el desarrollo de lesiones de borde ancho.
“La EM no es un solo proceso de enfermedad”, dice la investigadora Aletta van den Bosch. “Diferentes mecanismos inflamatorios y de reparación dominan en diferentes personas, lo que ayuda a explicar por qué la enfermedad puede seguir caminos muy distintos.”
Por qué es importante para tu cerebro
Este estudio cambia la forma en que pensamos sobre la EM y la salud cerebral en general. Confirma que la diversidad biológica, no solo la suerte, impulsa la gravedad de la enfermedad. Para cualquiera que sienta curiosidad por su futuro cognitivo, subraya la importancia de comprender tu propio perfil genético e inflamatorio. Si bien la EM es única, el principio se aplica de manera general: la salud de tu cerebro está determinada por una mezcla de genética, entorno y estilo de vida. Los enfoques personalizados son el futuro de la neurología.
Qué puedes hacer
No puedes cambiar tu genética, pero puedes influir en los procesos de inflamación y reparación a través de la dieta, el ejercicio, el sueño y el manejo del estrés. Mantente informado sobre los avances en imágenes de biomarcadores que algún día podrían detectar estos patrones tisulares en pacientes vivos. Por ahora, conocer tus antecedentes familiares y mantener un estilo de vida saludable para el cerebro son tus mejores pasos.
Fuente: Neuroscience News
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