Según una investigación de la Universidad de Florida (UF), solo 10 sesiones de entrenamiento cerebral computarizado pueden reducir el riesgo de demencia más de una década después. Los hallazgos, publicados en JAMA Network Open en 2024, se suman a la evidencia de que el entrenamiento cognitivo puede tener efectos protectores duraderos.
La investigación
Investigadores liderados por el Dr. Adam Woods en el Centro de Envejecimiento Cognitivo y Memoria de la UF siguieron a más de 2,800 adultos mayores (edad promedio 74 años) del estudio ACTIVE (Entrenamiento Cognitivo Avanzado para Ancianos Independientes y Vitales). El estudio comenzó en 1998. Los participantes fueron asignados aleatoriamente a uno de tres grupos de entrenamiento o a un grupo de control. Los grupos de entrenamiento recibieron 10 sesiones de una hora durante 5-6 semanas en memoria, razonamiento o velocidad de procesamiento (campo visual útil).
Después de 10 años, aquellos que completaron el entrenamiento de velocidad de procesamiento tuvieron un 29% menos de riesgo de desarrollar demencia en comparación con el grupo de control. El efecto fue más fuerte para quienes completaron sesiones de refuerzo adicionales. El entrenamiento de memoria y razonamiento no mostró reducciones significativas en el riesgo de demencia. El estudio controló por edad, sexo, educación, función cognitiva basal y factores de salud.
El entrenamiento de velocidad de procesamiento implica ejercicios que mejoran la capacidad del cerebro para interpretar y responder rápidamente a la información visual. Por ejemplo, identificar objetos en la periferia mientras la visión central está ocupada. El entrenamiento es adaptativo: las tareas se vuelven más difíciles a medida que mejora el rendimiento.
Por qué es importante
La demencia afecta a unos 50 millones de personas en todo el mundo y no tiene cura. Las estrategias preventivas son cruciales. Este estudio muestra que una intervención breve y de bajo costo puede tener beneficios a largo plazo. El entrenamiento se dirigió a una habilidad cognitiva específica que disminuye con la edad, y los beneficios persistieron durante más de una década. Tanto para adultos sanos como para aquellos con deterioro cognitivo leve, dicho entrenamiento puede ser una forma práctica de construir reserva cognitiva.
Qué puedes hacer
- Prueba tareas de velocidad de procesamiento: Busca programas de entrenamiento cerebral que incluyan ejercicios de campo visual útil (como tareas duales con estímulos periféricos).
- Mantén la constancia: El estudio ACTIVE mostró que las sesiones de refuerzo mejoran los beneficios. Apunta a una práctica regular.
- Combínalo con otros hábitos saludables: El ejercicio, el sueño y la participación social también apoyan la salud cerebral.
Fuente: Google News: IQ & cognition
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