En un modelo de ratón con enfermedad de Alzheimer, los científicos restauraron más de dos horas de sueño perdido al día al eliminar temporalmente las células inmunitarias hiperactivas, aunque las placas amiloides características permanecieron intactas.
La investigación
Un equipo de la Universidad de Kentucky, dirigido por Shannon L. Macauley, Ph.D., y el primer autor Nicholas J. Constantino, Ph.D., publicó en Alzheimer's & Dementia que las microglías, las células inmunitarias del cerebro, son las principales responsables de la alteración del sueño en el alzhéimer. Mediante registros EEG y EMG en ratones con placas amiloides, descubrieron que las microglías desencadenaban una inflamación que impedía que el cerebro obtuviera un sueño profundo y reparador. Cuando administraron a los ratones un fármaco llamado pexidartinib (PLX3397) durante 14 días, se eliminó aproximadamente el 87 % de las microglías. En su ausencia, los ratones recuperaron más de dos horas de sueño al día, aunque las placas permanecieron sin cambios. La microscopía de lámina de luz confirmó la activación inmunitaria generalizada. El estudio incluyó tanto ratones formadores de placas como controles de envejecimiento normal, examinados a los seis y 18 meses.
Por qué es importante
La pérdida de sueño es común en el alzhéimer y a menudo se cree que es el resultado del daño neuronal o de las propias placas. Esta investigación sugiere que el verdadero culpable podría ser una respuesta inmunitaria más amplia, como un sistema de rociadores que inunda toda la casa en lugar de apagar un pequeño incendio. Para cualquier persona preocupada por la salud cerebral, esto abre una nueva vía: calmar las células inmunitarias hiperactivas podría ayudar a restaurar el sueño y potencialmente romper el ciclo en el que el mal sueño empeora la patología del alzhéimer. Un mejor sueño favorece la consolidación de la memoria y la eliminación de toxinas, clave para la resiliencia cognitiva.
Qué puedes hacer
- Prioriza la higiene del sueño: Intenta dormir de 7 a 9 horas, mantén un horario constante y limita la luz azul antes de acostarte.
- Reduce la inflamación crónica: El ejercicio regular, una dieta equilibrada y el manejo del estrés pueden ayudar a mantener bajo control las respuestas inmunitarias.
- Mantente informado: Aunque se necesitan estudios en humanos, esta investigación destaca cómo el sueño y la salud inmunitaria están entrelazados con la cognición.
Fuente: ScienceDaily Mind & Brain
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