La enfermedad de alzhéimer y la enfermedad de párkinson – dos de las afecciones neurodegenerativas más comunes – podrían compartir una similitud estructural oculta en el interior del cerebro. Un nuevo estudio de más de 6.000 IRM revela una superposición significativa en cómo se pierde la materia gris en ambos trastornos.
La investigación
Investigadores de la Universidad de Queensland, el instituto de investigación francés ARAMIS y la QUT analizaron mapas cerebrales de alta resolución de grandes conjuntos de datos de IRM, incluidos la Iniciativa de Neuroimagen de la Enfermedad de Alzhéimer y la Iniciativa de Marcadores de Progresión del Párkinson. Desarrollaron un método estadístico novedoso llamado regresión SumR2, originalmente adaptado del análisis de correlación genética, para estimar la "correlación de materia gris" (rGM) entre las dos enfermedades en toda la superficie cerebral.
El equipo, liderado por Baptiste Couvy‑Duchesne y Vishaak Gangasandra, encontró una correlación positiva significativa en todo el cerebro de rGM = 0,24 (IC 95% 0,20–0,28). Esto significa que las regiones cerebrales que se adelgazan en el alzhéimer tienden a adelgazarse también en el párkinson. La relación se mantuvo en etapas tempranas y tardías de la enfermedad y se replicó en el Biobanco del Reino Unido. Nueve grupos específicos (106 vértices en total) contribuyeron más a la firma compartida, con una reducción del grosor en el putamen bilateral y el núcleo accumbens derecho desempeñando un papel clave.
Por qué es importante
Estos hallazgos sugieren que las vulnerabilidades neuroanatómicas comunes aparecen temprano en ambas enfermedades, potencialmente años antes del inicio completo de los síntomas. Para alguien interesado en la salud cerebral, esto significa que las estrategias protectoras – como el ejercicio físico, la participación cognitiva y el cuidado cardiovascular – podrían beneficiar múltiples vías neurodegenerativas a la vez. También abre la puerta a futuras herramientas de detección que señalen patrones compartidos de materia gris en individuos en riesgo.
Qué puedes hacer
Aunque no puedes prevenir el envejecimiento, puedes apoyar la estructura cerebral mediante ejercicio aeróbico (que engrosa la materia gris), una dieta mediterránea y desafíos cognitivos regulares como rompecabezas o aprender nuevas habilidades. Monitorear tu cognición con pruebas validadas te ayuda a detectar cambios temprano.
Fuente: arXiv q-bio.NC
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