Un nuevo estudio de la Universidad de Tokio descubre que una de cada cuatro personas que buscan ayuda por dolor crónico podría tener rasgos de TDAH no diagnosticados. Estos rasgos no causan dolor directamente, pero lo empeoran a través de "multiplicadores" psicológicos como la ansiedad y la depresión.
La investigación
El Dr. Satoshi Kasahara y su equipo encuestaron a casi 1.000 pacientes con dolor crónico en centros especializados en dolor en todo Japón. Evaluaron los rasgos relacionados con el TDAH y el autismo mediante cuestionarios validados. Los resultados fueron sorprendentes: alrededor del 25% de los pacientes mostraban rasgos significativos de TDAH, en comparación con solo el 3-7% en la población adulta general. Esto significa que los pacientes con dolor crónico tienen 2,4 veces más probabilidades de tener rasgos de TDAH que el promedio.
El estudio, publicado en Neuroscience News, también encontró que los rasgos de TDAH se correlacionaban con una mayor intensidad del dolor y una ansiedad, depresión y "catastrofización del dolor" más intensas —un patrón de pensamiento negativo sobre el dolor. Es importante destacar que los rasgos de TDAH no causaban dolor físico directamente; en cambio, parecían alimentar la angustia emocional, que a su vez reducía la tolerancia al dolor y aumentaba la percepción del mismo.
Por qué es importante
Para los aproximadamente 50 millones de estadounidenses con dolor crónico, esta investigación ofrece una nueva perspectiva. Muchos adultos con TDAH no son diagnosticados, y cuando acuden a clínicas del dolor, los tratamientos físicos convencionales a menudo fallan. La detección del TDAH podría desbloquear una atención más eficaz y personalizada que aborde tanto los componentes neuroevolutivos como los psicológicos del dolor.
Si sufres de dolor persistente y te distraes fácilmente, eres impulsivo o emocionalmente reactivo, podría valer la pena explorar si el TDAH no diagnosticado juega un papel. No se trata de etiquetarte, sino de comprender el panorama completo de tu cognición.
Qué puedes hacer
- Si tienes dolor crónico y sospechas TDAH, habla con un profesional de la salud sobre una evaluación formal.
- Considera terapias psicológicas como la terapia cognitivo-conductual (TCC) que se centran en la catastrofización del dolor y la ansiedad.
- Practica técnicas de atención plena o relajación para ayudar a regular las respuestas emocionales al dolor.
Fuente: Neuroscience News
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